lunes, 20 de agosto de 2012

Xochitl

XOCHITL: Una Flor en Peligro de Extinción.

La colonia Miguel Hidalgo es una colonia legendaria, sus casas de una sola planta, unas de material de adobe y otras de tabique rojo que se hacian en los Hornos, muy cerca de la colonia. En esos tiempos era una colonia pacífica, muy fraterna, todos eran conocidos, se hablaban todos. Había comunicación y mucha confianza entre ellos, podían estar hasta altas horas de la madrugada, sin que ocurriera algún contra tiempo. La calle era una extensión natural de las casas y los adultos no se preocupaban de sus muchachos. No había secretos, los niños y los muchachos entraban a las casas como si fueran de ellos, ahí comían, no faltaban los frijoles, el chile en molcajete y claro las tortillas eran echas a mano y con leña. Era una familia ampliada. Había problemas, no faltaba el malora, pero eran problemas que no rebasaban los limites de la convivencia vecinal. Los jefes y las jefas sabían quienes eran los ratas de la colonia, pero no se metían con los de la colonia, había respeto. Cuando alguno de esta palomilla llegaba a una de las casas, solo había que estar al pendiente y cuidarle las manos, por si las recanijas moscas, pero solo era el susto y de ahí no pasaba. Había identidad y sentido de pertenencia, cada uno se reconocía en el otro. El barrio era la casa misma. Por eso dice el Zaratustra de Nietzche estas interesantes palabras: "Yo soy del hoy y del ayer, pero hay algo en mi que es del mañana y del día que sigue y del fúturo". ( Así hablaba Zaratustra).
La Hidalgo tenía una sola entrada por la calle Corregidora. Era la calle principal, por esa calle entraban y salían, tanto los vecinos  como los pocos vehículos particulares y de pasajeros. A pesar de ser una calle angosta no había complicaciones de transito vehicular. Las demás calles eran de tierra, muchas eran veredas donde transitaban los vecinos. Entre ellos no había pleitos, los normales de una colonia en crecimiento.
Cada día que pasaba llegaban nuevos pobladores al barrio, por tanto, hay más necesidades que atender. Una de estas necesidades era el asunto del deporte, pero al haber más personal, sobre todo de jóvenes,se dan a la tarea de construir el campo de futbol, para lo cual se utiliza un predio sin dueño, que una parte se ocupaba para sembrar maìz y otra parte era una pequeña lomeria que los vecinos desaparecen con sus faenas diarias. Ahí se daban cita todas las tardes, el Tatos, la Negra, el Perro, el Barbas, el Corne, el Chorrin de la misma familia, los Quintero que conociamos como los burreros; el Chelillo y el Nano; el Magos y sus hermanos mayores, eran once hermanos varones, hijos del campeón; el FIlimón y el perico; Arturo  y Samuel el pecas Olguin; el Cotorro; Elias y el Sami;  El Richard; Paquito; Josè el abuelo; El Bofe; el guaparras, los Chiruza; los Aguila; el Mazatlán; el Gollito, el  Jaramillo; Roque y Andrés; Estorgio; el Ita; Manuel Gama; Javier el popotes; Jesús que le decían  el Zacatecas, pero era de Sinaloa; los Escalera; el Rebelde; los Leones Rojos; el Flaco del Aguila; los Castañon y no podía faltar Hipólito, el Héroe Desconocido. Había suficiente personal y por lo mismo no tardan en hacer su campo de fut.
Pronto inician sus torneos, se incorporan a la liga de futbol de Tlalpan, pero nunca falta un negrito en el arroz y les nace la idea de formar su propia liga de futbol, al principio la conocían como la liga pirata, su primer presidente fue Isidro Cruz, mejor conocido como "La Cotorra". Rápido se organizan los equipos, así surge el Lauria, el Xochitl, el Independencia, el Valladolid, el Cuauhtémoc, el Pumas, el Armex, el Iberia, el Relampagos, el Romo, el Zaragoza, le siguen el Aguilas Reales, el Arlequines, el Trebol y la lista continua creciendo, la cantera es amplia. Aparecen jugadores de buen nivel futbolístico.
El Xochitl desde el principio se destaca como un espacio deportivo atractivo, es el alma del barrio, un lugar de concentración, sin duda es un campo con estrella. Pronto ocupa un lugar dentro del futbol llanero y no tarda en incorporarse a la agrupación de Carlos Pantoja y de Javier Velazquez, apodado el Pinocho, "La Peña Llanera", que cada primer jueves del mes reunía a los presidentes de las pricipales ligas del Valle de México y Región Centro. Con esta incorporación se inicia el torneo de ovaciones en el Xochitl, ahí desfilaron las principales escuadras del llano, el Tulyehualco, el Galicia, el América JB, el universitario, el Huracán Sevilla, el Casa Blanca, el Granjas México, entre otros de los mejores equipos del futbol amateur. Luego le siguió el Torneo de los Barrios y la liga participó con la selección de la Hidalgo, encabezada por el legendario Kiko.

No hay comentarios:

Publicar un comentario