jueves, 20 de septiembre de 2012

LIMPIANDO LA CASA
1969 es el año que Gregorio Jaramillo sale de Santana Pinos, Zacatecas, tenía 11 años de edad, allá en el rancho se dedicaba a cuidar chivos y esa tarea no era de su agrado, así que agarra camino, primero para Guadalajara, ahí se encontro a un muchacho del Distrito Federal que lo invita a trabajar con él. Se inicia de ayudante de albañil con su amigo Guillermo. Le gusta el trabajo y aprende rapido el oficio de carpintero de obra negra en la construcción. A fines de 1970, Memo lo anima para agarrar para la capital del país, llegan a Tlalpan, a la coyotera, a un lado del molino de Juan que se ubica en la calle Cuauhtémoc. En 1971, con el hermano de Memo, Agustín se incorpora al trazo de lo que será la carretera Panorámica del Ajusco y también trazan los lotes panoramicos de 5 mil metros cuadrados que se ubican a un lado de la picacho.
1972 vuelve a cambiar de trabajo, ahora se va a construir las guarderias del ISSSTE en el centro de Tlalpan y la que se localiza en la calzada de tlalpan, muy cerca del estadio Azteca.
El 30 de Junio de 1974 llega a parques y jardines del gobierno de Tlalpan. Su primea labor de jardinero y recogedor de basura lo realiza en el parque Fuentes Brotantes. Recuerda que todos los trabajadores de limpias pasaban tiempo en el kiosco del centro de Tlalpan. El 1º de Enero de 1975 le llega la base sindical en la sección uno, ya con seguridad laboral, luego se casa con Rosa María y se va a rentar un cuartito en Huipulco, por el embarazo de Rosa y para que la cuiden se va a la casa de sus suegros que se ubica en la calle Sor Juana Inés de la Cruz en la colonia Hidalgo, en el mes de noviembre y el 30 de diciembre de ese año nace su primer hijo.
1976, con el cambio de gobierno federal a los trabajadores de limpia los quieren correr, él con el temor renuncia para irse a trabajar con un compadre por el rumbo de Tacubaya, lo bueno que el conflicto solo dura unos meses y sus compañeros le avisan que la tempestad había pasado, que se reincorpore a sus actividades diarias, sin mucho tramite vuelve a las andanzas de la recolección de la basura. Por esos años conoce "Al Zar de la Basura, Rafael Gutierrez Romero" que las malas lenguas decían que tuvo 83 hijos reconocidos y muchos que no alcanzaron el registro.
1977 se convierte en peón de un camión recolector, las cosas se mejoran, le suben los ingresos, pues de peón las cosas se ponen mucho mejor, en el camión andaban tres peones más y el chofer, la finca que le toca es por el rumbo de Santa Úrsula Xitla, era un buen tramo, pues solo había un solo camión recolector para toda la zona. 1981, Cuando el chofer tenía vacaciones o faltaba entraba de relevo eso ya era mucho avance, la vida le empieza a cambiar, ya anda más alegre, más ligero. 1983 le asignan un camión como titular, ahora sí las cosas se ponen de primera, luego luego escoge a sus voluntarios, invita a cuatro conocidos, uno para tocar la campana que anunciaba la llegada del camión, dos para recoger la basura, el otro para acomodar la pepena en la parte superior del camión para su venta posterior, pues la zona da para eso y más, le tocó todo Padierna y San Nicolás excelente zona. Es tan buena la ruta que nunca la cambió, tres de sus cuatro hijos la siguen trabajando hasta la fecha. En 1994 en el año del TLECAN se convierte en delegado sindical de todo el personal de limpias, le gana la elección al papá del naranja, que le dijo, muchacho canijo, te la tenías bien guardada, quien se iba a imaginar semejante sorpresa. En el 2006 hace su primera incursión para manejar toda la sección uno de Limpias y Transportes del GDF, para el 2012 ya los lideres del sector lo andan buscando para granjearse su apoyo, saben que con "Goyo" se gana la sección más importante de los trabajadores del gobierno del D.F.

martes, 18 de septiembre de 2012

CUYUMASCO

1943, a fines de año llega de Queretaro Carmelo a la Peña Pobre, tenía trece años y su primer domicilio es en "Las Cuevitas de Curamaguey" le da alojo su tio Dolores Sánchez, solo rentaban el terreno cuyo propietario era un tal Antonio Carmona, además dueño de los baños "La Santísima", recuerda que era un llano grande, junto al de Juan Fuentes que tenía "El Huipanguillo", ahí también estaban los terrenos de los García, de Inocencio Martinez que tenía un montón de marranos que alimentaba con los desperdicios del hospital para tuberculosos de San Fernando. Se inicio de mozo de Juan Fuentes en el famoso Huipanguillo, ahí solo duro un año, pues se paso de ayudante a la Peña, era "Mermero" pues sacaba el sobrante del papel y luego paso al puesto de "Aceitador" de las 3 máquinas de la fábrica, ya corría el año de 1944 y en su haber ya rondaba por los quince años, y en un descuido una de las maquinas que lo agarra, usaba un pantalón de peto y le quedaba grande y se ponía un cinturón de cuero que le daba la vuelta completa y con la flecha lo alcanzó y hasta el pantalón perdió y le fracturo la pierna izquierda, no tuvo más remedio que ir a parar al hospital y recuerda que por ese accidente fue el pionero del Seguro Social, que por cierto,  inicio sus operaciones en ese año. Cada semana cambiaban de turno, el primero que iniciaba a las siete de la mañana, el segundo a las tres y el tercero a las once. Se preparaban por el silbato de la fabrica, el primer silvido era a la seis y media para prepararse y a las siete volvía a silvar para anunciar la entrada del primer turno. Luego a las nueve para llamar a los empleados del patio, ayudantes generales y albañiles; volvia a silvar a las tres para el segundo turno y el último silvido era a las once, que anunciaba la entrada del tercero. Uno de los calderos, encargado que silvara la caldera, era Maximino Zarza Juárez encargado de la caldera de la Peña y el otro era Daniel Vazquez, "El famoso Gavilán" de la de Celulosa, los dos habían llegado de Ocoyoacac, Estado de México. Además Mino era un excelente cazador, se iba a Guerrero al venado; a Tarasquillo al pato y a tula al conejo y a las guilotas. También eran apasionados del beisbol, tenían su campo en lo que ahora es el velatorio del ISSSTE.
Hasta la Peña Pobre llegaba un tren por San Fernando, con sus gondulas que transportaban celulosa y pasta de madera desde Loreto, pues haya estaban los molinos y la materia prima que se importaba de Canada para la fabricación de celulosa.
En 1962, cuando en los terrenos de Juan Celis aún se sembraba maíz, la señora Candelaria mamá de Jovita lo anima a comprar uno de los lotes de Don Juan, solo alcanza un pedacito al final de la calle, pegado al cerro, al punto que su solar era parte del cerro y lo tiene que desbanecer para levantar un cuarto improvisado. No se va a vivir a ese lugar, ya que tiene casa en la rancheria de la fabrica de papel, pues era una prestación de parte del dueño. Para evitar que le invadan el predio, se los presta a sus cuñados, hasta el 19 de septiembre de 1985, el mero día del temblor que termina su tiempo de obrero en la Peña y ocupa su casa en el Barrio de Curamaguey, perteneciente a la colonia Hidalgo.
Cuando aún vivía en las cuevitas hizo un carro de madera, aprovechando unos valeros que consiguió en la fábrica, su carrito medía 1.60 metros de largo por 0.80 metros de ancho, se subían hasta cuatro chamacos con él, aprovechaban la bajada de corregidora, paraban el carrito hasta la casa de Chencho que tenía una magueyera y como raspaba iban por el aguamiel.
El sábado le gustaba ir a leñar hasta tres palos, estaba lejos, todo el pedregal pero era divertido,bajaba con su tercio de leña después de echarse una cascarita de beis con sus amigos en la finca del patrón Don Alberto Lenz que estaba donde ahora es el bosque del pedregal; también iba a la conejeada a cuyumasco y si no encontraba ningún conejo se iba hasta zacatepetl y si ahí tampoco no había suerte se aventuraban hasta los pedregales de lo que ahora es la UNAM. En tiempo de lluvias se iban a cortar flores "Estrellas".
Carmelo tiene a su hijo Fernando en California, otra hija acaba de regresar, se fueron a probar suerte en 1998, Fernando sigue siendo ilegal, por eso no puede salir con facilidad, tiene temor de no poder ingresar de nueva cuenta, también tiene a su nieto en la marina en San Diego.

lunes, 10 de septiembre de 2012

LA CASA DE TODOS

1934, los fundadores de la colonia Hidalgo se ven obligados a amplíar la zona urbana, pues cada día llegan nuevos solicitantes a la colonia y se hace necesario una relotificación para estar más comodos, en lo que sérá "La Casa Común" o "La Casa de Todos". Así, la colonia Hidalgo adquiere una nueva fisonomía. Los colonos le dan un nuevo orden y saben que necesitan crear las condiciones generales para una buena estancia. Son tiempos que se respira tranquilidad, nadie parece tener prisa, así que un grupo de ejidatarios entre los que sobresalen, Maximino Rosas Jiménez, Pedro Osnaya, Ricardo del Aguila, Apanco, Gabino Pérez, Manuel Romero, Aurelio Oropeza, Telesforo Cornejo deciden realizar la traza urbana, iniciando por  el mercado Hidalgo en 1954 para asegurar el abasto y continuan con la escuela en 1956 para la educación de los hijos. La colonia contaba con una sola calle asfaltada, la única entrada para la colonia, "La Corregidora" como le decían a Doña Josefa Ortiz de Dominguez (1768-1824), Insigne mujer y gran heroína de la Independencia de México que prendió el fuego de la Libertad, pero sabían que en el fúturo habría necesidad de una bajada alterna hacia la avenida Insurgentes, así que amplian la calle Ayuntamiento, que era una brecha poco transitada, para lograrlo reubican a cinco familias y las ubican frente a la escuela primaria, en lo que será la calle Sor Juana Inés de la Cruz. Las necesidades siguen creciendo y en 1961 construyen los lavaderos públicos en el terreno de la misma escuela primaria, más tarde, en 1974 construyen la Telesecundaria en ese mismo terreno y las oficinas de Limpias y Transportes del gobierno del Distrito Federal en Tlalpan, donde pasaban tiempo todos los trabajadores de limpia.
Ya con la primaria en funciones, doña Manuelita inicia la tradición de vender dulces en la entrada de la escuela para satisfacer en los niños el gusto por las golosinas, en esta grata tarea la acompañan Catita que vendía pepitas, La mamá del Aguerrido que llevaba taquitos y una abuelita de la calle Guadalajara que vendía fruta picada con chile. El papá de catita era el cartero de la colonia que mantenía la comunicación de los vecinos con los familiares que se habían ido al Tunal y desde luego de los demás que habían llegado de provincia y tenían familiares en sus lugares de origen.
1959 es el último año que los ejidatarios siembran maiz, frijol y haba en sus parcelas, el  motivo fue que 55 de ellos salen con rumbo al Tunal, municipio de Apaseo El Grande, Guanajuato, Eduardo Melendez es uno de ellos y se lleva a sus hijos Lalo y Memo; Gilberto Becerril con sus hijos Pancho y Héctor;  Hermenegildo Herrera Luna con su esposa; Manuel Romero y su hijo Ernesto; Onésimo Gonzales y su familia; Miguel Gonzalez; Los Pérea; Los Meza entre otros, son los que deciden ir a probar suerte al Tunal.
El tiempo siguió su marcha y uno de los ejidatarios, Don Maximino Rosas le da un giro a su vida y se convierte en pastor para atender las necesidades espirituales de otros parroquianos que no eran guadalupanos, su labor la realiza en el templo Bethesda ubicado en la avenida de los Insurgentes, en el barrio de la Santísima, en un predio que dona Alquicira. En ese tiempo también llego Pablo Dorado, un militar que venía enfermo de los pulmones y es internado en el hospital para tuberculosos de San Fernando y al ser dado de alta, circunstancialmente conoce a Petra Saltijeral que se convierte en su esposa y por ese hecho se incorpora al padrón de ejidatarios de Tlalpan. Petra que se congregaba en Bethesda y decide ampliar el radio de influencia e instala otro templo en la calle Cuauhtémoc de la colonia Hidalgo. Lalita, la abuelita del "charras" les hacía la competencia, pues se encargaba de preparar a los chamacos para que hicieran su primera comunión.