jueves, 23 de agosto de 2012

LA ABUELA

La mañana del domingo en la casa del Memín, Guillermo y su hermano Inés apodado el Papallón, platican con su abuelita alrededor de una taza de café. Llegaron al barrio Xochitl en el año de 1963, primero llegaron a la vecindad de Don Maximino, abuelito de Elias y del Sami, en esa vecindad duran muy poco, pues su abuelita consigue que le rente Don Francisco Romero un predio en la "Magueyera", ahi levantan un cuarto de madera y lo techan con lamina de cartón, el Memín es apenas un adolescente de 14 años, pues nace en 1949 y su hermano Inés Armando, "El Papallón" tenía 13, y no tarda en recordar el lugar donde nació, el mero centro de Tlalpan, en la vecindad de los Aguerrebere, ubicada en el número dos de la calle de constitución, en lo que se conoce como los portales, en ese lugar se encontraban tres mueblerías, una de Don José García, otra de Manuel Obando y la de Evaristo y el hospital psiquiatrico Floresta, en lo que ahora es el parque Juana de Asbaje. También estaba el hospital La Vista en los terrenos que ocupan las instalaciones de la Universidad Pontificia .Tiene muy presente sus vivencias en la vecindad, mientras que la madre le recuerda las cosas materiales, las ordinarias cosas de todos los días, él sigue enfrascado en sus recuerdos, le pregunta a la abuelita de más cosas del ayer que ya no regresa, le dice del panteón que está en lo que ahora es el deportivo Morelos, ahí enterraban a los difuntos infieles, porque no eran católicos, por eso dicen que espantan en el deportivo.
Su abuelita se llamaba Angela Gómez Medina, de Xochimilco y su abuelito Inés Luna Serralde del mero barrio del Niño Jesús.
Su abuelita era una mujer sabia, él no sabe de donde sacaba tantas palabras, pero le impresionaba su inteligencia, le decia, uno debe saber. Para saber, uno debe aprender; y para aprender, uno debe hacer sacrificios. Esta es la cosa que tu ahora no entiendes, pero debes recordar, "El perro regresa a su vómito" y "Su deseo busca el que se desvía, y se entremete en todo negocio". Ten cuidado no te vayas a enredar en malos pasos". Siempre le recordaba que las malas compañias acarrean males, cuidate de juntarte con cualquiera, no andes perdiendo el tiempo.
Memín temprano tiene que incorporarse al trabajo y como no había muchas oportunidades, agarra el oficio de "Macuarro" pues se decía, así puedo meter la cuchara en todo lo que quiera. En ese oficio hubiera terminado sus días, pero le agarro la diabetis y lo obliga a cambiar de chamba, se traslada de nuevo a su lugar de origen, pero ahora lo hace de trabajador en la parroquia de San Agustín, en esa actividad tampoco dura mucho, vuelve a cambiar de oficio y agarra la jardineria en las instalaciones del centro comercial de Cuicuilco, en Inbursa. Ya de viejo le da por ser resandero, le gusta eso de los rezos, tiene sus libritos en los que se apoya. Recuerda una cosa curiosa, a raíz de que le encanta el baile, se hizo adicto a los salones de baile, de sabado a sabado se iba al California, Al Colonia, Al México, en ocasiones tenía que caminar desde portales pues se quedaba sin el pasaje del camión, pero eso no le importaba.
Su hermano Inés o el Papayón como todos lo conocían, era un chiquillo inquieto, pero muy ingenioso, le dió por aprender poesía y no era penoso, se subía a los camiones de pasajeros de primera a recitar los poemas que se había aprendido,"Mamá, soy Paquito no haré travesuras", O "Porque me quite del vicio". También le gustaba el futbol, su posición que más le atraía era ser portero, de su equipo favorito, "El Valladolid". No era buen portero pero se aventaba como el borras.
 El papallón prefiere irse con Chon y Pepe a trabajar en la panaderia de Insurgentes, llamada "EL Horno", su turno era el tercero, de noche, no tenía miedo, era muy aventado. Luego se pasa a la Danesa, en esas andaba cuando se le cruza un lloncito en el camino, le gusta el sabor y se apasiona, no solo lo aturdia también lo hacía alucinar, se daba sus viajes. No se perdió la experiencia de Avandaro, y muy jóven, una madrugada aparece muerto en un callejón del mismo barrio.
Su abuelita era una mujer muy trabajadora, vendía tacos en el portal del centro de Tlalpa, de ahi salian para cubrir los gastos. Su abuelito Inés pierde la vista desde muy jóven y el memin se convierte en su lazarillo.

miércoles, 22 de agosto de 2012

EL ENCANTO DEL ROSAL

Una realidad que caracterizaba a la colonia era la existencia de las pulquerias, entre otras, las más frecuentadas por los parroquianos eran "El Triunfo" de la calle ejido de los Rivas, también "El Encanto Del Rosal" que se localizaba en la calle Cuauhtémoc; otra era "Mi Querer" en ixtlacihuatl, una más "El Lucero de Mis Noches"en la calle Michoacán; "La Verde" en San Fernando, y por supuesto, los pulques finos de la fama de Don Luis Hernández, el tradicional "Me Siento Firpo". No había cantinas, por lo que el lugar favorito de los bohemios era nada más y nada menos que las pulcatas. En esos lugares se hacían las rondas con personajes ilustres del barrio que se caracterizaban por ser los más aguerridos, entre otros, "El Bato", "El Estrella", "El Gato", "El Macal", "Mario El Bolas", "El Birlos", El famosisimo Kenedy", desde luego "La Chirriscuina, Maria que era una mujer muy bajita; "La Carreta" porque decía que traía una recua de bueyes atrás de ella; "La Piporra" parienta del Vampiro, "El Chapotlas", "El Teporingas", los hermanos "El Cuito y El Chema", inolvidables personajes del barrio. El jicarero era el empleado de confianza, entre otras tareas, era preparar los curados: de Apio, de Jitomate, de Limón, de Nuez, de Pistache, de Avena; El envase donde se servía eran especiales, el Jicarero era quien  hacïa los vasos, de las botellas de vino, usaban un hilo para cortar  los cuellos de dichas botellas. Tenían mucha práctica para ello.  Además, de la venta del kilo y para el viaje que se acostumbraba en las comidas de algunas personas; también se dedicaba a sacar a los borrachos que daban mucha lata. Ahí se jugaba la rayuela, con tablas especiales con resorte para complicar la jugada.

martes, 21 de agosto de 2012

LAS FIESTAS

Estos años son de paz. La Hidalgo no sufre ningún sobresalto. La comunidad era pacífica. Sus pobladores fueron fraguando su identidad tranquilamente. El Xochitl les ayuda a lograr un sentido de pertenencia, pues se volvió un punto de referencia para localizar la colonia. Ante la pregunta de personas externas de donde vives, la respuesta es, vivo cerca del Xochitl. Así rápidamente ubicaban el sitio del que hablaban los lugareños del lugar.
La vida cotidiana transcurria con cierta monotonía, de vez en vez, surgía algún conflicto, pero nada que pusiera en peligro la tranquilidad del barrio. Eran peiltos entre los barrios, derivados principalmente de la competencia entre los jóvenes por el fútbol.
Había pocos servicios públicos en la colonia, pero a los colonos no les ocasionaba grandes complicaciones, "a todo se acostumbra uno, menos a no comer" era el pensamiento común de la mayoría de vecinos. El agua se tomaba de los hidrantes que estaban localizados en las esquinas de algunas calles, todavía sobrevive una en la esquina de Leona Vicario, cerca del Xochitl. Algunos vecinos, que eran priviligiados, tenían burros para acarrear el vital líquido, los menos afortunados usaban el aguantador, un palo que en los extremos tenían cadenas o lazos para llevar en botes el agua para sus necesidades diarias. Cuando escaseaba el agua, en tiempos de estiaje, los vecinos acudían o bien a la Fama o a la Peña, pues ahí habia llaves para el agua y nunca faltaba. A la Fama le llegaba el líquido directamente de las Fuentes Brotantes y la Peña tenía su propio manantial. La mayoría de las calles eran de tierra sin drenaje,  lo cual ocasionaba que se hicieran charcos y para evitarlos los vecinos hacían sus fosas septicas para sus propias necesidades fisiologicas, por tanto los excrementos iban a parar a los mantos freáticos, contaminándolos..
Las fiestas eran frecuentes, la del 15 de Septiembre era la tradicional de la colonia, que se realizaba en el mercado de esquina de Michoacán y Corregidora. La comunidad contaba con su comisión de las fiestas de la Independencia, era la encargada de organizar los bailes, los juegos mecánicos, el castillo; y quienes se encargaban de la lucha libre eran Antonio Porras, Isidro Cruz, la Cotorra, y Don Tanis y no podía faltar el torneo de futbol en el Xochit organizado por Paquito.
No eran las únicas fiestas en las que participaban los vecinos, también asistian a la de la Peña Pobre el fin de año y la de la Fama el ocho de Diciembre, día de la Purísima Concepción. Para esas fiestas se contrataban los mejores grupos musicales del momento, Los Tempers, El Clan Waiquiqui, La Orquesta del Chamaco Flores y las internacionales Sonora Santanera y Pablo Beltrán Ruiz. Los obreros echaban la casa por la ventana, pues se trataba del Santo Patrono y no le podían fallar. Era un asunto de prestigio. Las comisiones se daban a la tarea de poner su mejor desempeño. Los castillos pirotécnicos tenían que ser de los mejores espectáculos de la fiesta, tampoco faltaban la Casa Embrujada, De Los Espejos, La mujer que había nacido con alguna deformación, pero eran una gran atracción para la feria, los juegos mecanicos, los lectores de la suerte, "el donde quedo la bolita", era otro juego que no podía faltar, aunque estaba prohibido, la loteria y desde luego, las chelas no podían faltar, pues sin muerto no se ponía buena la fiesta. Era el pan de cada día y eran los mejores momentos que vivía la comunidad, al extremo que se transformaba, la mayoría vestía sus mejores galas. En esos encuentros festivos la comunidad reunida vivió sus mejores momentos, para muchos fueron días inolvidables. El Relampagos, Los Piratas de Celulosa o la Fama según la festividad en turno invitaban a los mejoeres equipos al torneo de futbol organizado para las fiestas.

lunes, 20 de agosto de 2012

Xochitl

XOCHITL: Una Flor en Peligro de Extinción.

La colonia Miguel Hidalgo es una colonia legendaria, sus casas de una sola planta, unas de material de adobe y otras de tabique rojo que se hacian en los Hornos, muy cerca de la colonia. En esos tiempos era una colonia pacífica, muy fraterna, todos eran conocidos, se hablaban todos. Había comunicación y mucha confianza entre ellos, podían estar hasta altas horas de la madrugada, sin que ocurriera algún contra tiempo. La calle era una extensión natural de las casas y los adultos no se preocupaban de sus muchachos. No había secretos, los niños y los muchachos entraban a las casas como si fueran de ellos, ahí comían, no faltaban los frijoles, el chile en molcajete y claro las tortillas eran echas a mano y con leña. Era una familia ampliada. Había problemas, no faltaba el malora, pero eran problemas que no rebasaban los limites de la convivencia vecinal. Los jefes y las jefas sabían quienes eran los ratas de la colonia, pero no se metían con los de la colonia, había respeto. Cuando alguno de esta palomilla llegaba a una de las casas, solo había que estar al pendiente y cuidarle las manos, por si las recanijas moscas, pero solo era el susto y de ahí no pasaba. Había identidad y sentido de pertenencia, cada uno se reconocía en el otro. El barrio era la casa misma. Por eso dice el Zaratustra de Nietzche estas interesantes palabras: "Yo soy del hoy y del ayer, pero hay algo en mi que es del mañana y del día que sigue y del fúturo". ( Así hablaba Zaratustra).
La Hidalgo tenía una sola entrada por la calle Corregidora. Era la calle principal, por esa calle entraban y salían, tanto los vecinos  como los pocos vehículos particulares y de pasajeros. A pesar de ser una calle angosta no había complicaciones de transito vehicular. Las demás calles eran de tierra, muchas eran veredas donde transitaban los vecinos. Entre ellos no había pleitos, los normales de una colonia en crecimiento.
Cada día que pasaba llegaban nuevos pobladores al barrio, por tanto, hay más necesidades que atender. Una de estas necesidades era el asunto del deporte, pero al haber más personal, sobre todo de jóvenes,se dan a la tarea de construir el campo de futbol, para lo cual se utiliza un predio sin dueño, que una parte se ocupaba para sembrar maìz y otra parte era una pequeña lomeria que los vecinos desaparecen con sus faenas diarias. Ahí se daban cita todas las tardes, el Tatos, la Negra, el Perro, el Barbas, el Corne, el Chorrin de la misma familia, los Quintero que conociamos como los burreros; el Chelillo y el Nano; el Magos y sus hermanos mayores, eran once hermanos varones, hijos del campeón; el FIlimón y el perico; Arturo  y Samuel el pecas Olguin; el Cotorro; Elias y el Sami;  El Richard; Paquito; Josè el abuelo; El Bofe; el guaparras, los Chiruza; los Aguila; el Mazatlán; el Gollito, el  Jaramillo; Roque y Andrés; Estorgio; el Ita; Manuel Gama; Javier el popotes; Jesús que le decían  el Zacatecas, pero era de Sinaloa; los Escalera; el Rebelde; los Leones Rojos; el Flaco del Aguila; los Castañon y no podía faltar Hipólito, el Héroe Desconocido. Había suficiente personal y por lo mismo no tardan en hacer su campo de fut.
Pronto inician sus torneos, se incorporan a la liga de futbol de Tlalpan, pero nunca falta un negrito en el arroz y les nace la idea de formar su propia liga de futbol, al principio la conocían como la liga pirata, su primer presidente fue Isidro Cruz, mejor conocido como "La Cotorra". Rápido se organizan los equipos, así surge el Lauria, el Xochitl, el Independencia, el Valladolid, el Cuauhtémoc, el Pumas, el Armex, el Iberia, el Relampagos, el Romo, el Zaragoza, le siguen el Aguilas Reales, el Arlequines, el Trebol y la lista continua creciendo, la cantera es amplia. Aparecen jugadores de buen nivel futbolístico.
El Xochitl desde el principio se destaca como un espacio deportivo atractivo, es el alma del barrio, un lugar de concentración, sin duda es un campo con estrella. Pronto ocupa un lugar dentro del futbol llanero y no tarda en incorporarse a la agrupación de Carlos Pantoja y de Javier Velazquez, apodado el Pinocho, "La Peña Llanera", que cada primer jueves del mes reunía a los presidentes de las pricipales ligas del Valle de México y Región Centro. Con esta incorporación se inicia el torneo de ovaciones en el Xochitl, ahí desfilaron las principales escuadras del llano, el Tulyehualco, el Galicia, el América JB, el universitario, el Huracán Sevilla, el Casa Blanca, el Granjas México, entre otros de los mejores equipos del futbol amateur. Luego le siguió el Torneo de los Barrios y la liga participó con la selección de la Hidalgo, encabezada por el legendario Kiko.

viernes, 17 de agosto de 2012

REALIDAD Y FANTASÍA

Un año más tarde, en 1961 a raíz de la crisis en el campo mexicano se intensifica la migración. Llegan a la Ciudad de México miles de familias, vienen cargando sus pocas pertenencias en cajas de cartón y desde luego sus sueños. Hay un reacomodo social de amplísima importancia, la ciudad se viste de mil colores. También traen sus animales. El traslado es completo, puercos y gallinas inundan el paisaje del barrio. Es todo un colorido. Una de esas familias que se instala en la periferia del sur de la ciudad es la de los Zavala, que llegan  de un distante poblado de la sierra hidalguense, del municipio de Huehuetla, que esta dedicado a la producción de café, una helada imprevista espanta a algunos campesinos y huyen del lugar. Su primera parada es Iztapalapa, en la colonia Granjas de San Antonio, muy cerca del cerro de la Estrella, donde se lleva a cabo la pasión de Jesús. Alquilan una cuarto redondo en una vecindad de la calle diez y avenida siete, pagan el alquiler con moneda de plata siete veinte por un año. Las malas condiciones de la vivienda los obliga a buscar otras alternativas.En Iztapalapa solo están seis meses, por suerte encuentran a una cuñada de Don Chemo que tenía un terreno en Tlalpan, y les ofrece que le cuiden un predio que conocían como "Tetlazapotitla" en la colonia Miguel Hidalgo. Sin mucho tramite hacen el trato y levantan un cuarto improvisado. A los tres hijos los apunta en la escuela primaria Adolfo López Mateos en las Granjas de San Antonio, y en esa colonia descubren con admiración un nuevo juego de pelota que nunca habían visto en su vida, pues frente a la vecindad había una cancha de futbol. Ese deporte les fascina a los adolescentes y se dan a la tarea de aprenderlo, para ello se ayudan de un bote pues no había para pelota. Una tarde otros niños los invitan a jugar y se hace la reta, en una de las jugadas, todos los jugadores le caen al portero y le rompen el brazo derecho, así termina la primera experiencia de la cascarita de futbol.
La familia sale con rumbo a Tlalpan en 1962, el jefe de la familia de campesino se convierte en albañil, él con ayuda de la imaginación hace sus cuartos de tabicón pegado con lodo y el techo de lámina de cartón, sus ayudantes son sus hijas, pues no hay para pagar la mano de obra. Desde su nuevo domicilio los muchachos salen corriendo a las seis de la mañana para llegar a la escuela a la hora estipulada. Bajaban corriendo acompañados de los obreros que iban a sus fábricas a laborar. Era un juego de niños hacer ese viaje, tomaban dos camiones uno desde San Fernando que agarraba por la calzada de tlalpan hasta Municipio Libre y de ahi el otro, para la escuela en las Granjas de San Antonio.
Para la fortuna de los Zavala no son los únicos en llegar al barrio, llegan desde diferentes lugares familias con el mismo propósito, encontrar una oportunidad de vida, así llegan desde Ciudad Juarez los Aguila, de San Luis de la Paz los Garcías, Catita y los chiruzas, Chanito y su familia, y la Familia de Gollo Jaramillo y  tamién los Escalera, de Zacatecas; de Guadalajara los Gama; Manuel Velazco y su familia, Don Carlos y Doña Toña de Aguas Calientes; de Veracruz los Ochoa, Emilia y el cosquilloso y la familia de Ernestina Alarcón; Don Toño, "El Rojo" llega de Charcas Guanajuato; Irma que la conocían como la Sirena con su familia del estado de  Michoacán, junto con la familia de los Chavéz Cordova y la de Don Trini Rodriguez, de Aniceto y Virginia y de Silvestre Rosales; Julia de Guerrero y con ella llega un ejercito de morenos, tambièn doña Chabe es de Acapulco y se instala en los lavaderos que se encontraban en la calle Sor Juana Inés de la Cruz; Los Xitle de Puebla, Don Timoteo con su mujer una negrita muy parecida a la mamá de Memin Pinguin de la historieta pone su taller de carpinteria en la calle Cuauhtemozinc sin que nadie supiera de donde llego; el señor Mares que hacía unas ricas donas y don Chuchito que trabajaba en la Liceo Tlalpan de Guanajuato, Don Valerio que fue de los primeros en llegar a la magueyera era chilango, Paco Martinez de la tierra caliente de Guerrero, La Familia de Lara de Aguas. El barrio tenía una excelente partera doña Simona mamá de Armando; de Tlaxco puebla Elsa Amador y sus hermanos. La provincia con su colorido se achilanga.
Para dar empleo en el barrio Don Ricardo del Aguila instala una casa de material y una fábrica de tabicón que maneja el Kinkong y Chanito; abre  una paleteria Manuel Velazco el popotes; el médico pone su papeleria que trabaja Doña Amelia; La esposa de don Chucho y su hija ponen un puesto por las tardes  de antojitos mexicanos; Javier abre su tienda con su hijo Roberto "El Cascarita"; La familia de los Rojo se convierten en los albañiles del barrio y se dedican a construir las modestas viviendas de los vecinos.
Ya hay personal suficiente para empezar a construir el campo de futbol, para lo cual se utiliza un predio sin dueño, que en parte se ocupaba para sembrar maìz y otra parte era una pequeña lomeria que los vecinos desaparecen con sus faenas diarias. Ahí se reunían el Tatos, la Negra, el Perro, el Barbas, el Corne, el Chorrin de la misma familia, los Quintero que conociamos como los burreros; el Chelillo y el Nano; el Magos y sus hermanos mayores, eran once hermanos varones, hijos del campeón; el FIlimón y el perico; Arturo  y Samuel el pecas Olguin; el Cotorro; Elias y el Sami;  El Richard; Paquito; Josè el abuelo; El Bofe; Los Chiruza; Los Aguila; el Mazatlán; Goyo Jaramillo; Roque y Andrés; Estorgio; el Ita; Manuel Gama; Javier el popotes; Jesús que le decían  el Zacatecas, pero era de Sinaloa; Los Escalera; El Rebelde; Los Rojos; El Flaco del Aguila; Los Castañon. Había suficiente personal.

jueves, 16 de agosto de 2012

SANAR EL CORAZÓN

1923, el 20 de Julio asesinan a Francisco Villa y en el horizonte ya presagiaba la tormenta; mientras en el barrio de Santa Ursula Xitla, perteneciente a la cabecera municipal de Tlalpan, en el atrio de la iglesia, se les hizo saber a los jefes de familia y varones solteros por parte del C. Jesús Lecuona, Presidente del comité Administrativo Agrario la resolución del Presidente  de la RepúblicaÁlvaro Obregón de la dotación de 800 hectáreas de tierra; 150 hectáreas que se tomaron del Rancho Peña Pobre y 650 hectáreas, del Rancho "El Teochihuitl" para beneficiar a 330 capacitados y, además, una ampliación de 426 hectáreas para beneficiar a 6 capacitados.
El poblado de Tlalpan cede el 11 de Septiembre de 1946, por medio de una expropiación una superficie de 364 hectáreas a la Universidad Nacional Autónoma de México y cede al poblado de Copilco una superficie de 62 hectáreas, y Realiza una permuta de 4 hectáreas a cambio de 5 hectáreas propiedad de la fábrica de Papel Loreto y Peña Pobre el 14 de Abril de 1959; También realiza otra permuta de una superficie de 794 hectáreas a cambio de 791 de terrenos particulares de los predios "El Tunal" y de "Guadalupe del Monte" ubicados en el Municipio de Apaseo El Grande, del Estado de Guanajuato, el 3 de octubre de 1951 y publicado en el Diario Oficial  de la Federación el 29 de octubre de 1951.
Así, un puñado de ejidatarios de Tlalpan son despojados de sus tierras. Los voraces latifundistas urbanos usaron a un supuesto ingeniero de nombre Roberto Pacheco para ultimar el robo. A los ejidatarios les vendieron la idea de que sus tierras, pedregales no tenían ningún valor agrícola, que no valían un cacahuate, que ni para sembrar nopales servían, por lo que les convenía realizar una permuta.  A los ejidatarios los lidereó Onésimo Gonzalez. Se trasladan a Guanajuato 57 ejidatarios y rápido se regresan 45, que no aguantan las labores agrícolas
 Cabe recordar que los pedregales a los que nos hacemos referencia son los que se localizan en lo que ahora es Perisur, parte del pedregal de San Ángel y la UNAM.  Ese fue parte del botín que se robaron los usureros de la renta urbana. Fue un robo en despoblado, los terrenos que les permutaron en Guanajuato  estaban invadidos por campesinos del lugar. Fue sin lugar a dudas un abuso por la falta de información de los ejidatarios. Ahí empezó esta historia, salpicada de violencia institucional porque en este negocio intervinieron los coyotes de la Reforma Agraria. Fue un plan con maña y mucha ventaja por parte de los neo-latifundistas. Los ejidatarios en su inocencia estaban muy alegres, allá se fueron la familia de Gilberto Becerril con su hijo Héctor, en ese lugar nace su primer hijo que cariñosamente le llama "Toto", Manuel Romero León y su hijo Ernesto; Onesimo González era el cacique y el mero mero en el reparto del Tunal. 
El rancho "Teochihuitl tenía 650 Has. y se transformó en lo que ahora es la colonia Hidalgo, que los primeros pobladores conocieron como  "La Coyotera" que llegaba a la glorieta, muy cerca de lo que ahora es la calle Veracruz, en ese lugar estaba la terminal de la ruta 38 de segunda que cobraba el pasaje 30 centavos y la ruta 63 de primera que los viajes costaban 45 centavos, muy cerca de la casa de los Chávez. Los recorridos eran hasta el centro de la ciudad, los camiones de primera hacían base en la calle de Mesones y los de segunda por los Héroes de Nacozari, en la siempre famosa Merced. Toda una aventura eran esos viajes, no había distinción, junto al pasaje iban los animales para la venta y los costales de la compra.
Dos industrias se instalan en la bella San Agustín de las Cuevas, aprovechando los recursos del agua y la madera, la de Hilados y tejidos de La Fama Montañesa que abre sus puertas en el año de 1831, y la de Papel Loreto y Peña Pobre en 1845, muy cerca de Cuicuilco. Un tranvia llegaba hasta la puerta de la papelera, que hacía sus recorridos hasta el Zócalo y a la Villita.
Con estas fábricas llegan grandes contingentes a trabajar en sus plantas. Llegan desde diversos puntos del país, los acompañan sus respectivas familias, así que tienen que conseguir un espacio para habitar, y es la colonia Hidalgo la que les ofrece los terrenos para edificar sus miodestas viviendas. Había bastantes terrenos en la coyotera y muy baratos.
Llega 1960, una década agitada y de mucho movimiento. Para ese entonces la delegación albergaba poco más de 60 mil habitantes en el sur del Distrito Federal. Una zona rica en bosques y agua, sin duda, un lugar priviligiado y de larga tradición histórica, pues en esta zona se localiza las piramides de Cuicuilco. Sus pueblos son de larga data, precolombinos, con sus usos y costumbres. La colonia Hidalgo también es de larga tradición, sus raíces son profundas, llegan lejos, pues sus pobladores llegaron al lugar antes de la llegada de los Españoles.
La Hidalgo también reciente los cambios que se avecianan, por un lado muy cerca de su territorio se construyó la Villa Olimpica, en la zona arquelógica de Cuicuilco, en terrenos que sin duda fueron del ejido de Tlalpan, que estaban en manos de don Alberto Lenz, de origen alemán y dueño de la Peña Pobre.
Ese acontecimiento le impacta, pues con ese conjunto habitacional vertical, se inicia una nueva época de urbanización en la zona. Empiezan a ser frecuente ese tipo de unidades, de esos años, también son los edificios de Villa Coapa. Nuevos inquilinos hacen su arribo a la colonia, que vienen buscando otras oportunidades que abre la competencia olimpica. Se abren otros negocios para ofertar a los nuevos vecinos que llegaron de distintos lugares del territorio nacional, con otras costumbres y necesidadfes diferentes. Se va poblando la colonia, terrenos que estaban aciosos se les da una ocupación, es el caso del predio "Tetlazapotitla" que es ocupado por pobladores que llegan de distintos lugares del territorio nacional. 

miércoles, 15 de agosto de 2012

Reconstruyendo la Memoria Historica de la Colonia Miguel Hidalgo "La Coyotera"

"Somos música, somos danza,
¡Pero también somos palabra!
Anónimo

presentación
El motivo de este esfuerzo es para entender la sabiduría de los fundadores de la colonia Miguel Hidalgo y con ello poder conocer las razones que los llevaron a realizar la traza urbana aprovechando la orografía del lugar. Lo hicieron con trabajo colectivo, por medio de faenas voluntarias y solidarias, en base a sus propias fuerzas sin la ayuda de las máquinas. Para domar al cerro no escatimaron esfuerzos ni hubo egoísmos, pues de lo que se trataba era construir sobre las rocas "La Casa de Todos".
Por eso, uno de los retos que tenemos pendiente quienes de alguna u otra manera realizamos trabajos de organización ciudadana, es el de sistematizar nuestras experiencias, por más pequeñas e insignificantes que parezcan y colectivizarlas en forma que sean punto de referencia práctica para aquellos que como nosotros están interesados en procesos similares o tienen interes por ellos. propósito es generar un conjunto de ideas y reflexiones que se van exponer en una forma accesible a todos, con la finalidad de que estas ideas puedan servir como punto de apoyo en el estudio de la colonia Hidalgo.
El propósito es generar un conjunto de ideas y reflexiones que se van exponer en una forma accesible a todos, con la finalidad de que estas ideas puedan servir como punto de apoyo en el estudio de la colonia Hidalgo.
La meta fundamental de este esfuerzo es el de contar con un documento que recupere la memoria histórica de los habitantes de la colonia Miguel Hidalgo en Tlalpan, que en algún momento sus primeros pobladores conocieron como " Rancho El Teochihuitl" o "La Coyotera".
Para lograrlo necesitamos hacer un esfuerzo para reunir las voces de los vecinos, algunas serán voces profundas y otras sencillas pero todas cargadas de sentimiento que nos permitirán sanar el corazón de la colonia Hidalgo. Con los relatos vamos a ir reconstruyendo la historia del barrio, poco a poco, a partir de pequeños acontecimientos de la vida real. Busca reconstruir el tejido social maltrecho por los intereses facciosos de algunos de sus lideres y busca la anhelada unidad vecinal.
La colonia Hidalgo es el territorio donde se desenvuelve esta historia, y no solo es la base geográfica donde se desarrolla la vida comunitaria, sino el ámbito en el que se insertan y a partir del que, generalmente, surgen sus demandas y necesidades. La Hidalgo, por tanto, tiene un sentido positivo, como base para la consolidación de una práctica social, como factor de creación de poder y de la identidad, como ámbito de la experiencia cotidiana de organización; En sentido negativo, como factor que particulariza y aísla, o por lo menos hace difícil la articulación y permanencia de luchas conjuntas llevadas a cabo por los vecinos.
Actualmente la colonia es un polvorín y en cualquier momento puede estallar la violencia. Ojalá que los vecinos con mayor conciencia puedean escalar este conflicto y concluirlo, para ello se necesita ver el conjunto y el detalle de lo que ocurre en el entorno. Necesitamos ponernos de acuerdo en lo principal, lo accesorio lo iremos tratando en el camino, sin hacer a un lado a ningún actor, todos nos necesitamos para avanzar. No lo hemos logrado porque estamos dispersos, somos desconfiados, no creemos en nada ni en nadie, hay confusión por la desinformación y muchas dudas en materia juridica para definir la ruta a seguir. Lo mero principal es crear el procedimiento y este esfuerzo es un buen pretexto para aglutinar a todos los interesados en rescatar la memoria histórica de la comunidad. Hay que echar mano del buen juicio, de la justicia, la equidad, la humildad y de la participación de todos actores que viven en la colonia y tienen prestigio y no buscan imponer sus intereses.
Sin duda este ejercicio de reflexión y análisis colectivo nos ayudara a despejar muchas interrogantes. Será un rompecabezas interesante y apasionante. Bienvenidos todos y todas, nadie sobra, todos tenemos algo que decir, manos a la obra.