jueves, 9 de octubre de 2014


PODER CIUDADANO

El propósito de esta entrega tiene la firme intención de cooperar para crear las condiciones que posibiliten la armonía en nuestra comunidad y facilite la reproducción de la vida, tomando en cuenta todas las voces, sin excluir a nadie, todos nos necesitamos, pues somos personas con derechos consagrados en las normas jurídicas. Hemos iniciado la interacción comunitaria a partir de reconocer aquello que no nos gusta, y lo hacemos a través de la observación y el análisis de la problemática. Una de las cosas que se repiten cada vez con mayor frecuencia en el barrio Xóchitl es el asalto a mano armada y a pleno luz del día a los automovilistas para despojarlos de su vehículo particular sin que las autoridades hagan algo para evitar este tipo de atropellos; también ha crecido la venta de drogas en las inmediaciones del campo, no es un asunto menor, varios jóvenes de la comunidad han caído en las garras de estos delincuentes. El clima de violencia es alto en el barrio, se siente en el aire, además hay un desorden que se evidencia en el abandono en que está la comunidad. Son pocos los vecinos que acuden al parque, el foro cultural está desierto y sucio. Un grupo de personas nos hemos dado a la tarea de realizar festivales populares con la intención de fomentar la convivencia vecinal. Cada uno pone su granito de arena y cada quien se hace responsable de sus actos. Nuestro interés es formar poder ciudadano.
Éstas palabras son fuertes, no se dicen en público, se reservan para espacios cerrados, pero la realidad de desesperanza obliga a crear el instrumento que sirva a los intereses de los habitantes del barrio y la ciudad. Los ciudadanos nos tenemos que organizar para defender nuestro espacio.
Somos seres sociales y políticos y tenemos necesidades que van más allá del vestido, la alimentación y la vivienda, necesitamos de un espacio de representación ciudadana, donde podamos reunirnos para expresar nuestros sentimientos, analizar lo que sucede en el entorno y lo más importante transformar lo que no nos gusta de nuestra realidad.
En el ámbito político no hay vacíos, todos los espacios se llenan. Los vecinos descuidaron el Xóchitl y llegaron personas que lo aprovecharon para realizar su negocio. Los vemos y algunos los conocemos pero no estamos haciendo lo suficiente o nada por cambiar esta situación. Nuestra omisión también es una forma de participación. Estamos esperando que el otro tome la iniciativa de rescate del Xóchitl.
El tiempo transcurre y en unos días estaremos en el 2015, y empezarán las campañas de los partidos políticos, ahora son más, ya son 10 los partidos que visitarán a los vecinos del Xóchitl y les ofrecerán las perlas de la virgen y en los hechos les darán algunas migajas, “Atole con el dedo”. Los partidos quieren parte del botín de la comunidad y alcanzar la meta electoral que les impuso el Instituto Nacional de Elecciones para seguir pegados a la ubre del presupuesto.
Los vecinos del Xóchitl conocemos nuestro entorno y estamos al pendiente de la coyuntura que se avecina y que su punto de llegada será el 7 de junio de 2015, para no ser seducidos por el canto de la sirena, ya iniciamos la organización, y nos estamos reuniendo los sábados a la 1 de la tarde en el Foro del Xóchitl, es un espacio plural, abierto, autónomo, libre e independiente de cualquier partido político, le hemos denominado “Consejo Comunitario de Barrios y Colonias Cuicuilcas”. Todas y todos estamos invitados a ser parte de este esfuerzo organizativo, estamos practicando la democracia participativa. En las reuniones hacemos caso a la razón de la realidad, el sentido común nos interpela con su sabiduría a través de las voces sencillas de los vecinos. La verdad se dice de frente y la palabra cobra vida en las acciones comunitarias, pues los hechos dicen más que mil palabras.
Los ojos y los oídos de la comunidad están al pendiente de lo que se dice y como se dice, el lenguaje es fundamental, es inclusivo, colectivo y solidario, no es individual, excluyente ni mezquino. Todas las opiniones son bienvenidas, no se discrimina a nadie por su posición social, racial, color, preferencia sexual, cultural o de cualquier otra índole.
Partimos de nuestra realidad, siempre lo vamos a estar insistiendo, hoy por hoy quebrantada por la violencia, pero esa misma realidad nos vincula, nos confronta, nos interpela y nos obliga a hacer algo diferente, porque la apatía es cómplice, lo dice la sabiduría popular “Es tan culpable el que mata la vaca, como el que le agarra la pata”.
Por cierto somos una comunidad con poder. En 1995 una supuesta dueña escrituro el predio donde se encuentra el foro y deportivo Xóchitl, y nunca pudo ni podrá tomar posesión del mismo. Ese hecho es un claro indicador de que la comunidad tiene poder, y ahora que lo sabes podemos ir más lejos, lograr que recobre la paz y la tranquilidad del Xóchitl.
Una acción que estamos haciendo es quitarle el freno de mano a la falta de participación y para lograr que interactuemos a favor de la comunidad fue preguntarnos que no me gusta de mi entorno, qué es lo que quiero cambiar?. Ese fue el motor que detonó el deseo de volver a participar. Empezamos con cosas inofensivas, sencillas, realizando un festival popular, ese acto modesto llamó la atención de otros vecinos que nos dijeron que buena honda ya hacía falta que alguien tomara la iniciativa de provocar al otro. Ahora lo que se busca es embellecer el rostro del Xóchitl, no es de un día para otro, mucho tiempo lo dejamos al garete, nos va a costar algo de tiempo ponerlo de manteles largos pero lo vamos a lograr, por lo mismo estamos llamando a que lo hagamos entre todos y todas, así pesa menos el muerto.
Claro que para lograrlo, necesitamos romper la secuencia de los actos bandálicos y encontrar los puntos de ruptura, pues la cadena se rompe por lo más delgado. Tenemos que entender como se conformaron las relaciones de los malos ciudadanos. Cuestionar que estamos haciendo mal como comunidad para enmendar y corregir nuestros pasos, pues nadie va a venir de afuera a arreglar nuestros asuntos. La comunidad necesita despertar de su largo sueño y tomar consciencia de su poder. Será un proceso que llevará tiempo, algunos se sentirán que son victimas y que no los tomamos en cuenta, pero es un pretexto, nadie sobra, todos nos necesitamos, hay que repetirlo las veces que sean necesarias. El espacio es común, es tuyo y es mio, es de todos. No hay nada que esconder, trabajamos a la luz del día. Por ahora somos como esa gota de lluvia, que sola da pena, es débil, es vulnerable, pero juntas forman un rio caudaloso, unidas son temibles, pues se pueden convertir en un Tsunami.
Si ahora somos un poder aunque estamos dispersos, imagínate cuando estemos articulados, haremos la transformación de la que ahora solo soñamos. Ya iniciamos y le estamos dando vida a la organización comunitaria, primero un paso y luego otro y de repente será un tropel que avanzará a pasos gigantes.
Hay riesgos, siempre los hay, en todo proceso social nunca faltan las víctimas. También habrá provocadores, algunos se presentaran de manera inofensiva, trataran de dividir, otro riesgo es la corrupción, no faltara algún malora que quiera comprar la voluntad de alguien. Habrá amenazas, indirectas y provocaciones. De ahí nuestro lema: “Vamos despacio, porque vamos lejos”.

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